Ideas extravíadas

Enfrentarse a una página en blanco requiere valentía, mientras el día transcurre y otras actividades ocupan mis horas, existen ideas que llegan y parecen dignas de palabras escritas, tristemente aquellas actividades no dejan que las ideas se desarrollen, y éstas mueren, se desvanecen, quedando una huella dolorosa, como cuando era un niño y recuerdaba haber comido algo delicioso, pero no recuerdaba si su sabor era dulce, o un poco amargo, o picante, mucho menos su nombre quedo en mi mente, y solo sabía que existió algo delicioso, pero cómo volver a degustarlo si no había mas que el recuerdo de su existencia y todos los detalles de la agradable experiencia estaban perdidos. ideas perdidas, me queda la sensación de haber perdido algo valiosísimo para mi vida y que tuve tan fugazmente.

¡Oh mis ideas muertas o extraviadas! Sé bien que no eran magníficas, y de haber llegado a palabras escritas, simples líneas en una hoja, o tal vez solo a un par de renglones, sé bien que distarían de una obra maestra, pero iban a ser la materialización de mis pequeñas ideas.

¿Buscarlas? ¿Se puede buscar una idea? Desconozco teorías al respecto, pero pienso que la respuesta es no. Buscar una idea me parece que sería forzar la construcción de una idea, yo llamaría a eso crear un razonamiento, esos que se van armando paso a paso, buscar una idea pienso que sería parecido al ejercicio de decir: “Mira, tengo una “P”, después, puedo seguirla de “err” y para terminar una “o”, y dice “Perro” ¡Que gran idea!. Triste.

Las ideas son cosas absurdas, diminutas, las pequeñas piedras que sostienen castillos. Llegan sin avisar. Son solo la pequeña chispa que enciende el motor, donde todos los pistones y engranes son los razonamientos, con los que nos movemos y llegamos lejos, pero ese fuego instantáneo que genera el movimiento es la idea.

¡Oh ideas, no abandonen a la humanidad!

Me permito ser paranoico, y decir que nos rodean con cosas y actividades que evitan seguir nuestras ideas. A alguien le llega una idea, absurda como ella es, y a ese alguien le han enseñado avergonzarse por tener en su mente esa “cosa”, le han adiestrado a callarla, reprimirla y matarla.

Amigo mio, cuando tengas una idea, deja que encienda el motor, deja que desencadene una reacción.

Giancarlo Mangaz.


Canción 1

Que no se diga “ha muerto un blog”, es una actualizada lástima dejar morir esta vacuidad que todo puede contener, y como mi contribución a ella que mejor que escupir algo, y uso la palabra escupir porque es una idea que sale burda y repentina de una sensación latente, de ese sabor en el paladar que queda al probar sin mas remedio una comida rápida, del zumbido en los oídos tras escuchar la voz quebrada de un joven relatar una derrota de ajenos agrupados por los pies, del escozor en la piel expuesta todo el tiempo a la exhalación artificial o de la piedra en el ojo tras ver ridiculeces usadas como orgullosa vestimenta. Este garrapateo de letras viene acompañado de mi seria declaración de desear mi banda de rock, y mas que eso, hacer música sucia, es decir, sin verdadero compás pues se de donde parto, solo la necesidad de decir algo acompañado de algún ritmo simple creado por mi mente; esta sería una de las canciones, el ritmo imagínenlo ya en algún momento les compartiré el mío por youtube:

Controla el miedo y el dolor,
Define blanco negro multicolor,
Grita en tus oídos y disfrutas,
No entiendes nada pero computas.

El ideal del mundo en el aparador,
Al final de tu día eres un deudor,
Fuma un cigarrillo usa encendedor,
Dicen SA y nadie sabe del vendedor.

Controla el riego y nada pasa,
Roban matan no salgas de casa,
El café caliente esta en la taza,
Es seguro no te alejes de la masa.

Pero no tienes porque estar apartado,
La gran red te mantiene conectado,
No importa que no estés a su lado,
Un mensaje en el muro lo deja emocionado.

Falsa diversidad en ti no belleza
Oculta uniformidad donde todos ingresan
En esa realidad ya no tienen grandeza
En esa realidad… ¿quiénes progresan?

GMM

Saludos a todos y gracias a aquel que ha invertido tiempo de su valiosa existencia en este garrapateo (me río de la sincera cursilería inmediata anterior).


Contracultura (1)

Uno de los días de esta pasada semana que gusto no recordar con exactitud pero saber con precisión que no fue Lunes o Viernes, decidí complementar mi vestimenta con una corbata, así dispuse mi día con una forma de vestir que a pesar de estar sometida a un reglamento, por eso de mi tiempo que he tenido a bien vender, tuvo una pizca de decisión propia y sarcasmo. No estoy obligado a asistir con corbata a pesar de que la corbata en general complementa y desde un punto de vista mas estricto requiere esa vestimenta, y la razón de llevarla es que disfruto de la banal actividad de transitar mi pensamiento en dos significados, primero de si ya me veo “obligado” a hacer algo, terminar haciéndolo “bien”, es decir, totalmente dentro de las normas establecidas para dicho acto en el entendido que encuentro inútil poner en discusión estas normas en específico; y por otro lado, mandar el mensaje de que no necesito verme obligado a ponerme una corbata para llevarla puesta; al final este pensamiento no deja de ser ridículo y la situación absurda pero no es el objetivo de estas letras exponer eso, me refiero a este evento porque tan pronto llegue a mi lugar de trabajo y cruce mi camino con alguien que también llevaba dicha prenda me pareció de lo mas ridícula esa tira de tela que llevaba puesta, aunado a que esta persona era evidentemente de las que se enorgullecen del alto precio pagado por un objeto tan inútil. No dudo que en este punto alguien argumente el uso en nuestra vida de todo tipo de objetos sin mas razón que la estética, y más aún se podría aludir a que es propio del alma humana satisfacer esta estética con objetos carentes de un fin; no niego la necesidad de estética del hombre, este se expresa a través de cosas que su único y sublime objetivo es satisfacer una desconocida necesidad del alma, pero este objeto de nuestra historia, la corbata, es solo símbolo de la uniformidad a la que se nos ha alienado, un gusto impuesto por la costumbre y ya con ello despojada de toda complacencia original por la estética, es de de un gusto inducido e impuesto. Pues bien, ese día me costo mucho trabajo evitar soltar carcajadas burlonas ante el espejo y ante cada hombre que me topaba con una corbata puesta, además me enorgullece decir que con éxito logre impedir que esta forma de visualizar las cosas se expandiera a todo objeto de forma convencional y finalidad dudosa, al final fe días así, solo queda la molesta sensación de vacuidad, pues la pregunta ¿En donde esta mi expresión, mis creaciones, para satisfacer estas necesidades estéticas, ver en mi puesta una idea que no sirve para nada pero por la cual una parte del alma clama? No hay nada, es solo una “originalidad” que millones portan. Y entonces, ¡Las palabras! Al final de estos pocos renglones hay un poco de luz.


Texto por escribir

Existe esa conexión única y ancestral que esta mas allá de nosotros, al leer esto tengo la esperanza de que experimentes algo, es lo que me mueve a escribir este texto, la emoción de provocar un sentimiento en ti, sonríe o deja escapar una lagrima, deleite o asco al ser transmitido por esto habrá hecho honor a saber que Caravaggio desgarro nuestra alma, la novena de aquel Beethoven nos hizo experimentar la eternidad de un universo y la gama infinita de posibilidades que en él existen, siempre un universo nuevo cada que escuchamos a Led Zeppelin cada uno con su tiempo al que Proust nos afano en buscar y el infinito ya no nos pareció tanto después de que Cantor nos contó como para un infinito existe otro mas grande.
Así pues, también yo, es de noche y no puedo dormir.


Notas en tren

‘La incomodidad de lo que se supone debería serlo obliga a romper la costumbre, y la añeja elegancia no se pierde con ello. Contemplación intermitente entre las ojas de un periodico y las ventanas del vagón  tratando inevitablemente de relacionar el contenido de lo primero con las fugaces imagenes de lo segundo, esperando encontrar lo mejor de esos estaticos simbolos en la siguiente secuencia enmarcada y confiando en que la humanidad de la editorial responsable muestre en la siguiente página esa conmovedora imagen que se ha dejado atrás, que existió solo un segundo. Así la intermitencia de imagenes y sorbos de café mientras este ligero tren lleva a un destino que se supone pero a penas se esta por descubrir’.

Periódico y tren


Haiku Y

Un beso, no estoy aquí
uno más, y soy el más feliz
Somo dos, creando un sublime


Historia en Café (Inconclusa)

 

Olvide como continuaría esta historia:

 

“Así había surgido el trato, sin la profunda meditación previa que por sentido común requería una decisión así. Era más que suficiente conocer el trasfondo compartido de sus ideas  para cerrar un pacto de esa magnitud sin más preámbulo que el planteamiento del mismo: “Tu me matarás al tiempo que yo te mataré”. Cuando o dónde no se había especificado, la forma solo podía ser súbita, rápida, de estruendo: un disparo.

El crepitar de la madera en la chimenea fundido con el de la lluvia nocturna componían una música que acompañada del impredecible danzar de sombras proyectadas por el fuego como única luz en la estancia y el ambiente saturado por un intenso aroma a café evocaban un ritual ancestral, ritual dinámico contrastante con la mortuoria inmovilidad de los dos únicos seres humanos situados en ese lugar. Era allí donde radicaba el problema, en poder llamarse seres humanos,¿ cómo es qué se atrevían a decirlo si el desarrollo de su “humanidad” era casi nulo?  Y a pesar de eso, más de lo que muchos logran desarrollar en mucho tiempo, en el transcurso de toda su vida, en su eternidad…”